Sin saber cómo se encontró en el andén de la desierta
estación. Esperaba ansiosa el tren que la llevara a un destino desconocido. Al
fondo líneas y más líneas que se entremezclaban: horizontales, verticales, oblicuas, paralelas…caminos
sin fin a través de cuales alejarse. Alejarse… ¿de qué?, ¿de quién? Sintió frió ante la desolación, miedo por la
soledad, angustia de esas líneas que amenazaban con tragársela, con devorarla
en un el caos del que no podía librarse. Un grito, un parpadeo, un intenso suspiro…se
despertó. Es un sueño, se dijo. Abrió
los ojos para asegurarse que estaba en su dormitorio…, delante de ella, líneas y más líneas, el andén de la desierta
estación.
Las palabras unidas caprichosamente en las manos de un escritor, conforman relatos que nos emocionan, nos intrigan, nos asustan, nos hacen llorar o amar... Las palabras son mías y tuyas, nuestras amigas. Son símbolos, imágenes y sueños, los tuyos y los míos. Son historias, las tuyas y las mías.
Esta es mi página, estas son mis palabras, mis relatos, mis libros...
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Cuteki postales virtuales












Hola, preciosas letras van desnudando integralmente y puramente la belleza de este blog, si te gusta la palabra elegida, la poesía,te invito al mio,será un placer,es
ResponderSuprimirhttp://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
gracias, buen día, besos de aire..
Muy chulo Abrazos
ResponderSuprimir¡Qué angustia!. Muchas veces he querido despertar de un mal mal sueño sabiendo que era eso, sólo un sueño, pero no podía salir. Tu relato me ha recordado esos momentos. Un beso.
ResponderSuprimirLos trenes y sus vias ferreas tenian significado, ¿no?
ResponderSuprimirUn sueño que se evidencia realidad. Bien llevado de la mano la angustia de las vias enrelazadas.
Un beso
Las estaciones y los trenes siempre fueron muy literarios. le has sacado un buen partido. Interesante y corto relato.
ResponderSuprimirUn abrazo
A mi me va la cosa de un extremo a otro, o me encantan las estaciones o me dan esa sensación de soledad aunque estén llenas de gente, depende de muchas cosas...
ResponderSuprimirUn abrazo.
Bueno el final lo dejas, no muy claro; yo quiero que este en su dormitorio en su cama, que solo sea un sueño, un mal sueño.
ResponderSuprimirLo corto y bueno, dos veces bueno María José.
Besos despiertos
Muy buena foto y excelente relato.
ResponderSuprimirEnhorabuena, María José
Inquietante relato... La mente juega estos tragos tan bien descritos en tu texto... la angustia de estas líneas, caminos que se abren con infinitud de propuestas... "Alejarse… ¿de qué?, ¿de quién?" ¿Sabes? Yo también me iría. Mis hijos se han hecho mayores, dos se han ido y me iría ahora mismo de esta casa que me ahoga.¿ Pero adónde? Para alejarme de qué? En el fondo de mis propios miedos, fantasmas, angustias.
ResponderSuprimirGracias por este texto que tanto me dice a mí.